El 25 de agosto, defensoras campesinas y organizaciones campesinas del Bajo Aguan, entre ellas CNTC-El Progreso, Alianza Campesina y Plataforma Agraria, se manifestaron pacíficamente frente a las instalaciones del Instituto Nacional Agrario para exigir la destitución del Ministro-director Javier Talavera, que ha incumplido acuerdos con organizaciones campesinas, entre estos medidas destinadas a garantizar condiciones para que organizaciones puedan retomar sus actividades agrícolas. Mientras ocurría la manifestación, un fuerte contingente de al menos 100 policías y antimotines, golpearon y gasearon a las defensoras que ejercían su legítimo derecho a la protesta.
Las manifestantes señalaron que el Ministro-director Javier Talavera está violentando los derechos de las y los campesinos al estar vinculado directamente con las empresas agroindustriales y favorecerlas.
Cabe señalar que el 24 de agosto, mujeres campesinas , entre otras organizaciones campesinas, se movilizaron a la Suprema Corte de Justicia para interponer 16 recursos de inconstitucionalidad en oposición a la Ley para el Fortalecimiento y Protección del Sector Agroindustrial de Honduras, la cual constituye una amenaza directa contra la soberanía alimentaria, los derechos humanos, los bienes comunes y la vida misma de las comunidades. El acceso a la Corte fue restringido, cerrándose los portones durante un tiempo. Señalaron que continuamente, al manifestarse pacíficamente ante estas instituciones, se les amedrenta y reprime.
Desde la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras y la IM-Defensoras condenamos estos actos de represión y violencia contra quienes ejercen su legítimo derecho a la protesta y manifestación.
Exigimos el cese inmediato de la violencia policial y garantías para el ejercicio libre de la protesta. Hacemos un llamado a la comunidad internacional y a los movimientos sociales alrededor del mundo a estar alertas ante cualquier acontecimiento que represente un peligro para la integridad y vida de las defensoras campesinas y sus comunidades.
Nos mantendremos vigilantes ante cualquier violencia y violación a los derechos humanos de las mujeres campesinas.