Asamblea Anual 2026, Defender para vivir y vivir bien - Declaración de la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras

La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras nombra su asamblea 2026 con la consigna “Defender Para Vivir y Vivir Bien”.

Con este nombre reafirmamos que hoy más que nunca urge sostener colectivamente nuestras propuestas de vida como defensoras, esto implica proteger del saqueo y del exterminio nuestras comunidades y pueblos.

Los intereses de los saqueadores de todas partes del mundo, esos que se hacen llamar empresarios, inversionistas y que bien conocemos que son narcos, banqueros, dictadores, explotadores, etc, están puestos en los bienes comunes de los territorios ancestrales, indígenas y campesinos.

Nuestros cuerpos enfrentan con indignación y rabia la profundización del patriarcado que ataca con brutal violencia la vida de las mujeres, de las infancias, las disidencias sexuales y población LGTBIQ+.

Este año realizamos nuestra asamblea anual en la comunidad garífuna de San Juan en la reocupación “Tuba Mena” que hace memoria de una luchadora garífuna que murió a manos de las autoridades hondureñas que la criminalizaron y persiguieron judicialmente.

Fuimos testigas de como nuevamente el Estado de Honduras expresa su racismo y violencia institucional hacia la comunidad de San Juan en contra de la que fue ejecutado un desalojo el 6 de julio.

En nuestra asamblea reflexionamos y tomamos decisiones y acuerdos vitales para sostener nuestras luchas. Por lo que declaramos:

  1. El despojo, no es desarrollo, y el desarrollo, no es vivir bien, en Honduras hay evidencia histórica de que la inversión extranjera no garantiza ni el crecimiento económico, ni una vida digna para el pueblo hondureño y para las comunidades, al contrario se mantienen los salarios precarizados cuando los hay y acaban con todos los bienes comunes abriendo paso a grandes complejos y zonas de explotación a las que luego no tenemos acceso como pueblos, privatizan, saquean y agotan la vida de la madre tierra.

  2. Ante este modelo extractivista, neocolonial que impulsa la ultraderecha facista que trae consigo hambre, violencia y muerte; acordamos fortalecer nuestras estrategias de lucha con una ética feminista que defiende la diversidad de los pueblos, el cuerpo de las mujeres, las niñas e infancias como territorios libres de violencia, despatriarcalizando nuestras organizaciones y movimientos, y estableciendo puntos claros que no son negociables en todos los espacios con los que articulamos.

  3. A más represión, mayor lucha y organización; ante las políticas represivas, y de terror que impone este gobierno, afirmamos la solidaridad, la espiritualidad, el acuerpamiento, la esperanza, la digna rabia y la comunidad como principales ejes de nuestra acción política.

  4. La tierra no se vende, se cuida y se defiende; luchar por la comunidad garífuna de San Juan, por las bases campesinas, por el parque Carlos Escaleras, por la cordillera del Merendón y todos los territorios que están bajo amenaza, es una obligación de todas las organizaciones, que debemos asumir una lucha nacional, para que nuestro país no se convierta en la ZEDE, o el feudo de estructuras criminales transnacionales.

  5. La Ley de fortalecimiento agroindustrial, es despojo territorial; reconocemos que a través de esta Ley el gobierno pretende legitimar la venta de nuestros territorios a empresas nacionales y extranjeras que ofrecen sustituir la soberanía alimentaria de los pueblos por agrotóxicos que enferman nuestros cuerpos, las grandes industrias, no realizan procesos agroecológicos que respetan los ciclos naturales de producción de la tierra, ni les importa la preservación del medio ambiente, por eso rechazamos esta ley y exigimos su derogación.

  6. ¡Que exigimos justicia! Mucho hay que denunciar del sistema de justicia hondureño, solo este mes de julio dos pueblos (el Garífuna y Lenca), avasallados históricamente por el racismo y la impunidad del Estado, se enfrentan a procesos de judicialización por defender sus territorios ancestrales, por eso continuaremos presentes y activas exigiendo justicia y continuaremos en la defensa de nuestros pueblos indígenas con quienes El Estado sigue en deuda.

Finalmente hemos aprendido de Miriam Miranda y la OFRANEH que territorio es igual a salud y salud igual a territorio, por la salud y autonomía de nuestros territorios y nuestros cuerpos continuaremos luchando y sanando juntas dándole vida, contenido, fuerza, alegría, y esperanza a nuestra consigna.

¡Defender para vivir y vivir bien!

Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras

Más pronunciamientos: