La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras nos pronunciamos ante las acciones violentas, represivas y asesinas de la Policía Nacional en contra de los estudiantes y estudiantas que ayer se manifestaban pacíficamente frente al Congreso Nacional.
1. Repudiamos las prácticas lesivas que impulsa el Partido Nacional en contra de las juventudes del país. Disminuir o recortar el presupuesto de la universidad es atentar de forma directa contra el acceso a la educación pública, un derecho por el cual miles de estudiantes han luchado de forma sostenida por varias décadas en este país.
2. Denunciamos la respuesta de violencia desmedida en contra de estudiantes y estudiantas que ejercían su derecho a la libre manifestación. Sabemos que ellas y ellos estaban reunidos en los bajos del Congreso Nacional protestando de forma pacífica y la policía nacional reaccionó de forma desproporcionada ante esto. El uso de bombas lacrimógenas, tanquetas y balas de goma como mecanismos de dispersión constituye una agresión directa contra su integridad y sus vidas. Este tipo de prácticas ya son conocidas por quienes ahora se sientan en el gobierno, pues tienen un amplio historial de utilizar al Estado y sus fuerzas represivas como aparato de control hacia la protesta social. Bajo este uso indiscriminado de la fuerza, un estudiante de la carrera de Trabajo Social perdió su ojo izquierdo.
3. Condenamos el Comunicado de Prensa SEDS N. 36-2026. En este, la Secretaría de Seguridad expresa que iniciará “investigaciones” respecto al “incidente” denunciado el día de ayer. Sin embargo, con este comunicado no se esclarecen los hechos, sino que se justifica la represión ejercida, blindándola de legalidad y estableciendo un supuesto en el cual se responsabiliza a quienes permanecían en el lugar. Este comunicado amenaza e insinúa posibles procesos de judicialización en contra de los y las estudiantas, en un claro acto de intimidación. Este comunicado distorsiona la realidad y quita la responsabilidad de la Policía Nacional, reforzando su impunidad frente a las violaciones de derechos humanos que realizan.
4. Rechazamos el papel de ciertos medios de comunicación que ayer permanecían en el lugar pues en su narrativa deslegitimaban las acciones políticas de las y los estudiantes, diciendo que se trataba de terceros o individuos que se acercaron a realizar otras acciones. Este tipo de discursos reproducen patrones de estigmatización que ya hemos observado en años anteriores. Algunos medios de comunicación continúan perpetrando agresiones en contra de quienes defienden derechos en nuestro país.
Nos solidarizamos con los y las estudiantas que luchan por sus derechos. Su lucha es también la lucha de quienes creemos que la educación es un derecho y no un privilegio.