Las defensoras de derechos humanos enfrentan cada vez más ataques a través de redes sociales, mensajes, correos y plataformas digitales. Estas agresiones buscan intimidar, desacreditar, amenazar y frenar su labor.
En México, el 26% de las agresiones registradas contra defensoras se cometen por medios digitales, afectando a más de 100 mujeres y 15 organizaciones. Las formas más comunes incluyen: obstáculos para comunicar o recibir información, cuestionamientos a su credibilidad, amenazas y hostigamiento en línea.