En febrero de 2025, fruto del trabajo del COPINH y CEJIL, se instaló en Honduras un Grupo Interdisciplinario de personas Expertas Independientes (GIEI) para investigar la autoría intelectual del femicidio político de nuestra compañera Berta Cáceres y su impacto sobre las comunidades lencas y proponer un plan de reparación integral.
El informe presentado por el GIEI el 12 de enero de 2026 confirma lo denunciado por el COPINH, su familia, compañeras y organizaciones hermanas, y determina que tras el asesinato de Berta se oculta una estructura criminal que engloba a sicarios, militares, directivos y personal de las empresas de la familia Atala Zablah, así como a miembros de ésta. El informe también señala la complicidad y la omisión de diversos funcionarios públicos así como el papel de las instituciones de justicia para garantizar la impunidad. No menos relevante es la constatación, por parte del GIEI, de que fondos provenientes de bancos internacionales de desarrollo (FMO y el BCIE) habían sido desviados sistemáticamente para financiar vigilancia ilegal, estructuras armadas, operaciones de intimidación, campañas de desprestigio, procesos de criminalización y, finalmente, el asesinato.
A casi diez años del crimen contra Berta, persisten las causas estructurales que lo hicieron posible. Es por ello que el GIEI identifica que cumplir con las obligaciones de verdad, justicia y no repetición requiere cambios igualmente estructurales en Honduras y propone para ello una hoja de ruta concreta y específica para que el estado de Honduras repare a las víctimas del asesinato de nuestra compañera y de la violencia contra el COPINH y la comunidad de Río Blanco.