El pasado 13 de enero en el municipio de Santiago Miahuatlán, Puebla, la periodista y comunicadora María Luisa Ruíz, fue agredida, intimidada y detenida arbitrariamente por elementos de la Policía Municipal, mientras ejercía su labor de informar y documentar un operativo policíaco en la vía pública.
María Luisa Ruíz, con más de 30 años de trayectoria periodística, realizaba una transmisión en vivo cuando los policías, sin justificación legal, le exigieron mostrar su identificación, la obligaron a subir a una patrulla y la trasladaron a la comandancia local bajo la acusación de “usurpación de funciones”, argumentos que atentan contra el derecho a la libertad de expresión y el derecho de la ciudadanía a estar informada.
Cabe mencionar que estos hechos, además de constituir una detención arbitraria por parte de autoridades locales, también reflejan un entorno hostil hacia quienes ejercen el periodismo en el estado, particularmente para mujeres periodistas.
Desde la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México expresamos nuestra profunda preocupación y condenamos de manera enérgica estos hechos.
Exigimos una investigación imparcial por parte de la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) sobre los hechos de detención, agresión e intimidación sufridos por María Luisa Ruíz, con pleno respeto a sus derechos humanos. Así como garantías para el ejercicio seguro del periodismo y la libertad de expresión, que se reconozca el derecho de las personas periodistas a documentar hechos de interés público en espacios públicos sin temor a represalias, detenciones arbitrarias o amenazas.
También demandamos apoyo institucional efectivo para que María Luisa Ruíz pueda presentar formalmente la denuncia correspondiente ante la FGE y contar con acompañamiento legal, psicosocial y de seguridad durante todo el proceso, sin revictimización.
De igual manera, solicitamos medidas de protección específicas para defensoras y periodistas, bajo los mecanismos de protección que garanticen condiciones de seguridad para el desempeño de sus labores sin riesgo de agresiones, intimidaciones o detenciones injustificadas, y medidas integrales que atiendan los impactos a su salud física y emocional derivadas de la agresión sufrida durante la detención.
Reafirmamos que la labor periodística es un pilar fundamental de las sociedades democráticas y un ejercicio esencial para la defensa de los derechos humanos, la transparencia y el acceso a la información. Cualquier acto que criminalice, reprima o inhiba esta labor constituye una violación a derechos fundamentales y debe ser atendido con urgencia, diligencia y enfoque de derechos humanos.
Finalmente, desde la RNDDHHMX, nos mantendremos atentas a este caso y continuaremos exigiendo justicia, protección y reconocimiento pleno a las defensoras y mujeres periodistas en todo el país.